El ancla de la Respiración

Aquí, solo respirar: Inspirar, siendo consciente de que estamos inspirando. Expirar, siendo consciente de que expiramos. y si no puedes llevar la atención a la respiración, yo te enseño como ser consciente de tu ancla de la respiración a la calma.

Lo primero, es buscar un tiempo y un lugar tranquilo para comenzar a crear tu espacio de calma. Tu eliges tu tiempo, en la mañana, la tarde o noche. No está determinado, a cada persona le puede favorecer uno u otro dependiendo del momento de cada práctica. La sesión nunca se debe realizar durante las dos horas posteriores a una comida para evitar vómitos o reflujo gastroesofágico.

  En cuanto el lugar dependerá de la postura que quieras colocarte en la práctica y la disposición espacial del que dispongas,

¿De qué manera vas a colocarte en este espacio? Puedes estar  sentada, de pie o tumbada. Lo importante es que seas consciente de la posición de tu cuerpo de forma global cómodamente.

 Ahora sí, ser conscientes de ti misma en el propio respirar o dejando posar la respiración en una parte de tu cuerpo, que sea para ti la más cómoda, agradable, natural y tranquila para ser la calma a la que puedas llevar tu atención. Esta será tu ancla o tus anclas de tu respiración porque tal vez puedas tener más de una.

Noelia Cayuela
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar